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El Gobierno Vasco realizará una intervención de cooperación sanitaria frente a la Covid-19 en Perú en colaboración con Médicos Sin Fronteras

Fecha de publicación: 

La iniciativa muestra el valor estratégico de la cooperación descentralizada: más cercana, capaz de articular a agentes diversos y basada en las experiencias

El 9 de julio partió desde Euskadi un primer equipo sanitario de 6 personas (5 de Osakidetza y 1 del Servicio Aragonés de Salud) con experiencia directa en el manejo clínico de casos de Covid-19 y provistos de material sanitario, compuesto por respiradores, equipos de ventilación mecánica no invasiva, equipos de alto flujo, monitores, medicamentos y equipos de protección individual (EPI). Unos días más tarde, se completará el equipo sanitario vasco con 8 personas más. 

El pasado 2 de junio, Médicos Sin Fronteras se dirigió al Gobierno Vasco para solicitarle que compartiera su experiencia de respuesta contra la Covid-19 con otros países de América Latina, que atraviesan ahora la fase más dura de la epidemia. Dada la evolución de la pandemia de Perú, y tras conocer la disposición de sus autoridades, se evaluó la pertinencia de una intervención de estas características. El 1 de julio de 2020, el Ministerio de Salud del Gobierno del Perú solicitó formalmente al Lehendakari la colaboración del Gobierno Vasco.

Así, el Gobierno Vasco, de manera coordinada entre la Secretaría de Derechos Humanos, Convivencia y Cooperación, la Agencia Vasca de Cooperación para el Desarrollo, el Departamento de Salud y Osakidetza, ha preparado esta intervención humanitaria con Médicos Sin Fronteras.

El objetivo general de esta intervención solidaria es poder contribuir a la reducción del exceso de mortalidad y morbilidad debido a la infección por la Covid-19, especialmente en los Departamentos de San Martín y Loreto en la zona Amazónica de Perú.

Los objetivos específicos son: 1) contribuir a frenar la transmisión a nivel comunitario en las zonas de intervención; 2) reforzar la atención de los pacientes críticos, particularmente en UCI, en los hospitales identificados; 3) contribuir a la definición de circuitos de pacientes y protocolos de tratamiento, en colaboración con el personal adscrito a las estructuras de salud del Ministerio de Salud de Perú; 4) potenciar la formación del personal y su autonomía en el manejo de estos pacientes; 5) intentar garantizar la disponibilidad permanente de medicamentos considerados “esenciales” en la situación actual, además del equipamiento, oxígeno y EPI.

Ver nota de prensa en: https://www.irekia.euskadi.eus/es/news/62575-gobierno-vasco-realizara-una-intervencion-cooperacion-sanitaria-frente-covid-peru-colaboracion-con-medicos-sin-fronteras

Una cooperación basada en la transmisión de conocimientos

Europa y Euskadi han experimentado en carne propia la crueldad y el reto que supone esta pandemia. El papel de los profesionales de la salud ha sido ejemplar. La respuesta a la epidemia ha permitido a muchos profesionales de la salud –entre otros sectores esenciales– tener su primera experiencia en medicina de catástrofe sin salir de Euskadi, su primera “misión humanitaria en casa”.

La pandemia no se ha acabado aquí, y además se agudiza en otras sociedades. Es el momento de poner esa experiencia y recursos disponibles al servicio de otras poblaciones que están padeciendo una situación similar o con mayor intensidad a la que hemos vivido aquí. Ante la constatación de que la pandemia es un fenómeno global, la respuesta también debe ser global. Por estos motivos, entre otros, Euskadi ha respondido positivamente a este llamamiento de Médicos Sin Fronteras y del Gobierno del Perú.

 

Localización inicial de la intervención: San Martín (Tarapoto, Moyobamba) y Alto Amazonas (Yurimaguas)

Evolución de la Covid-19 en Perú

El primer caso de Covid-19 en Perú se confirmó el pasado 6 de marzo 2020. Inmediatamente, el Gobierno estableció medidas preventivas para afrontar la emergencia en los ámbitos económico, social, educativo y de salud. El 11 de marzo, el mismo día de la declaración de la pandemia por la OMS, Perú se declaró en estado de emergencia sanitaria a nivel nacional implementando medidas preventivas rígidas en todos los niveles y la postergación del inicio del curso escolar. El 16 de marzo se estableció una cuarentena estricta en todo el país, se cerraron las fronteras –no solo del país sino también todas las conexiones al interior– y se declaró un toque de queda en distintos horarios en todas las ciudades. Desde entonces la cuarentena se ha prorrogado cinco veces, la última hasta el 30 junio.

A partir del 1 de julio, la cuarentena se mantiene en 7 departamentos y para menores de 14 y mayores de 65 años; mientras que el estado de emergencia sanitaria se ha prolongado hasta el 31 de julio.

Estas medidas no han podido evitar la propagación de la pandemia. Dos meses después de la declaración de la emergencia sanitaria (mitad de mayo), la población más pobre y vulnerable no tuvo otra alternativa que romper el confinamiento para poder subsistir. Ello dio lugar a un aumento exponencial del número de casos y llevó al sistema de salud al límite de su capacidad de respuesta.

Desde entonces, los casos siguen en aumento acelerado. Este fenómeno también se vive en las comunidades indígenas de la Amazonía, quienes hasta ahora habían reportado una baja incidencia de casos.

A 5 de julio de 2020, Perú ha notificado 295.599 casos confirmados de Covid-19, situándolo en el sexto país con más casos en el mundo; el número de fallecidos notificados es de 10.226 -esta cifra representa las muertes en pacientes confirmados, excluyendo las de pacientes sospechosos de Covid-19, que son numerosos- (https://covid19.who.int/region/amro/country/pe).

Frente a esta situación, Médicos Sin Fronteras realizó una evaluación rápida en el país con el objetivo de detectar los lugares y poblaciones con mayor morbilidad y mortalidad. La evaluación se llevó a cabo entre el 12 y 27 de junio; en coordinación con el Ministerio de Salud y su red de salud a todos los niveles, así como con las organizaciones sociales. Se visitaron diferentes comunidades y estructuras hospitalarias en los Departamentos de Loreto, San Martín y Ucayali.

Se constató que los Departamentos evaluados albergan población muy vulnerable y excluida (en términos sociales, económicos y geográficos), evidenciándose una gran transmisión activa reciente, particularmente en las comunidades indígenas y mestizas. Estas comunidades, además de dispersas en la Amazonía peruana, están desprovistas de mecanismos para hacer frente a la pandemia y los recursos del Estado son insuficientes o no adaptados a las diferentes poblaciones (lenguas, cultura, acceso geográfico).

Los hospitales de Moyobamba, Tarapoto y Yurimaguas están haciendo frente a un alto flujo de pacientes. La situación del hospital de Tarapoto es la más difícil debido al mayor número de pacientes de su jurisdicción. Los tres hospitales se encuentran próximos (131 km de ruta pavimentada). La situación epidemiológica avanza, se modifica con velocidad y otros centros neurálgicos de la región amazónica pueden llegar a estar afectados también.

Ante estas necesidades, y para tratar de amplificar la respuesta, Médicos Sin Fronteras solicitó a diferentes administraciones públicas la posibilidad de impulsar una intervención con equipos técnicos y sanitarios cualificados, con experiencia directa en el manejo clínico de casos de Covid-19. El Gobierno Vasco asumió el compromiso de movilizar equipos y materiales como complemento fundamental a una respuesta más global de Médicos Sin Fronteras en Perú.

     

                 

                      

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